Hace ya casi tres años desde el lanzamiento de Dragon Age: Inquisition, la última entrega de una de las sagas más conocidas de Bioware junto a Mass Effect. Tras una primera entrega sobresaliente que rememoraba a Baldur’s Gate y una secuela más decepcionante y pobre en misiones y escenarios (mejor no recordar esas cuevas de copia y pega), el estudio nos dio una tercera parte llena de aventura, épica, escenarios varios y lo más importante: personajes entrañables. Inquisition fue un éxito de público y crítica y no es de extrañar que quieran continuar con la saga.

Hace ya tiempo que los rumores sobre el desarrollo de una nuevo juego de la saga empezaron a aparecer. En abril del año pasado, Mike Darrah, productor ejecutivo de la saga, colgó un pequeño vídeo donde se podía ver un libro en cuya portada aparecía una cabeza de dragón. Se trataba de un documento para uso interno de EA y Bioware y, aunque sólo pudimos ver un logo, el hype aumentó. En mayo de este año, el escritor Alexis Kennedy anunció que estaba escribiendo para Bioware y que le habían dado libertad total para escribir sobre una pequeña parte del lore de Dragon Age que no se había explorado todavía, por lo que no quedaba claro si se refería al desarrollo de un juego o a otro producto que expandiera la narrativa. Al mes siguiente, Mike Laidlaw, director creativo de Dragon Age, desmintió el hecho de que hubiera una cuarta entrega en marcha.

inquisition

Y sin embargo, Mike Laidlaw ha vuelto a hablar en el podcast The 1099 para afirmar que ‘algo estaba pasando con Dragon Age‘ y que Bioware estaba empezando a contratar a mucha gente para producir el juego. Si es que se trata de un juego, porque hay que admitir que las declaraciones previas de Kennedy y Laidlaw a esta confundían un poco…

Los rumores llegan a un público ligeramente nervioso tras la salida de la última entrega de Mass Effect. Aunque Andromeda no es un mal juego, sus varios defectos, el hecho de que arrastrara un hype considerable por continuar con una de las franquicias más famosas y queridas (aunque con un final nefasto) y las numerosas críticas feroces que recibió poco antes de su lanzamiento enturbiaron un poco ambiente. Y, poco después, se supo que el juego, además, había arrastrado numerosos problemas en su desarrollo. Cinco años de espacio entre Mass Effect 3 y Andromeda parecían suficientes para traernos un juego excelente… pero no fue así. Un temor parecido nos invade con el próximo Dragon Age: hace tres años que jugamos a Inquisition y parece el tiempo suficiente para gestar algo bueno, pero ¿quién sabe?. Esperemos que el desarrollo de Anthem no se lleve todo el poder creativo del estudio…

Mientras tanto, estaremos al tanto de cualquier novedad porque, aunque llevamos tiempo oyendo estos rumores, seguimos sin saber nada oficial. Habrá que tener paciencia y recordar que, en esto de los videojuegos, la rapidez sale cara al final.

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